Hay que combatir a los violadores, sean de donde sean

Todo el mundo conoce la fábula de los galgos y los podencos. Unos conejos (o liebres, o lo que fuesen) de repente vieron que dos perros se acercaban corriendo hacia ellos. Y uno dijo “esos dos galgos vienen a por nosotros”… y el otro dijo “no son galgos, son podencos”… “¿¿¿queeeeee??? ¿¿¿es que no sabes…

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